6.Para que sirve una máquina virtual, como se instala paso a paso con imágenes y explicación
¿PARA QUE SIRVE UNA MAQUINA VIRTUAL?
Para poder probar otros sistemas operativos: Instalar un sistema operativo en tu PC es un proceso largo, aburrido y difícil de revertir si no estás satisfecho con los resultados. Así, cuando hay una nueva versión de Windows es más fácil y seguro probarla instalándola en una máquina virtual que en tu disco duro. Si algo va mal, la borras y se acabó, sin arriesgarte a perder mucho tiempo o tus datos.
Para ejecutar programas antiguos: ¿Qué pasa cuando tu negocio depende de un software que no se actualiza desde hace 20 años? Si no puedes modernizar el software no te queda otra que seguir cargándolo en un sistema operativo de su época. Con una máquina virtual este sistema antiguo puede funcionar en hardware actual en vez de en una chatarra de PC. Lo mismo se puede aplicar a juegos antiguos que han dejado de funcionar en hardware o software moderno.
Para usar aplicaciones disponibles para otros sistemas: También es posible que necesites una máquina virtual para ejecutar aplicaciones que han sido desarrolladas para otro sistema operativo distinto al que estás usando. Por ejemplo, para usar una aplicación para Linux desde Windows, o vice versa.
Para probar una aplicación en distintos sistemas: Como desarrollador de una aplicación te interesa que funcione correctamente en la mayor cantidad de configuraciones posibles, y eso incluye distintas versiones de sistemas operativos. Una opción es tener media docena de PC instalados con distintas versiones de Windows... o simplemente uno con máquinas virtuales de cada versión.
Como seguridad adicional: Al estar aislada del resto, una máquina virtual te proporciona una seguridad adicional en tareas precisas en las que quieres estar seguro de que una aplicación no tendrá acceso al resto de tus datos. Es por eso que se suelen usar para hacer cosas tan peligrosas como instalar virus y malware para estudiarlos.
Para aprovechar su gran dinamismo: Por su naturaleza las máquinas virtuales son muy útiles en ocasiones donde necesitas un extremo dinamismo en el sistema. Puedes guardar estados (copias exactas de sus datos), ampliarlas, moverlas a un hardware totalmente distinto y seguirán funcionando sin problemas. Por esto son imprescindibles por ejemplo en empresas con servidores web que hospedan multitud de máquinas con las páginas web de sus clientes.
¿COMO SE UTIZA UNA MAQUINA VIRTUAL?
Para usar una máquina virtual lo primero que necesitas es instalar una aplicación en tu PC capaz de crearla o al menos reproducirla. Hay varias aplicaciones muy conocidas capaz de hacer esto, aunque las más famosas son VMWARE, VIRTUALBOX, QEMU Y PARALLELS.
INSTALACION DE VIRTUALBOX
Las aplicaciones de máquinas virtuales suelen ser tirando a pesadas, y VirtualBox no es una excepción. Desde la página de descarga elige la que corresponda a tu sistema operativo y la arquitectura del sistema y descárgala. El archivo ocupa algo más de 100 MB.
La instalación no es realmente complicada, aunque algunas de las ventanas de opciones te pueden hacer dudar preguntándote qué componentes quieres o no quieres instalar. La solución es sencilla: déjalo todo activado como está y pulsa Siguiente.
No te preocupes, VirtualBox es una aplicación de fiar y su instalador no incluye ninguna sorpresa desagradable. Lo único que tienes que tener en cuenta es que en un momento de la instalación tu conexión a Internet se perderá durante unos segundos para instalar el controlador de red virtual. La propia instalación te avisa antes de que esto suceda.
Durante la instalación es posible que se te pida confirmación para instalar controladores para los distintos dispositivos virtuales. Una vez más, que no cunda el pánico, todo es completamente normal y necesario. Acepta.
En los siguientes pasos del asistente debes especificar cuántos recursos de tu PC vas a destinar a la máquina virtual. Primero te pregunta por la memoria RAM, donde debes elegir un valor equilibrado para no ahogar a tu sistema operativo principal. Para Windows 3.1 no tengo ningún problema (sus requisitos oficiales son de 2 MB de RAM), pero si estás instalando algo más actual como Windows 10 deberías asignarle al menos 1 GB de RAM.
El siguiente paso es un poco más complicado: el disco duro virtual. Los discos duros virtuales pueden reusarse de una máquina virtual para otra, o importar discos duros ya creados en casi cualquier formato posible (VHD, VMDK, HDD...) Lo más normal es que quieras crear uno nuevo, en cuyo caso se te pide que elijas un formato y un tamaño.
Las opciones preseleccionadas son correctas en la mayoría de los casos. Aunque esté seleccionada la opción de Reservado dinámicamente, todavía necesitas elegir un tamaño fijo en la siguiente ventana. La diferencia es que si eliges tamaño fijo, ese tamaño máximo estará siempre ocupado en tu PC anfitrión (aunque en la máquina virtual esté vacío).
Una vez más, depende de qué sistema estés instalando para que necesites más o menos espacio en el disco duro virtual. Ten en cuenta no solo lo que ocupa el sistema operativo, sino cualquier otra aplicación que vayas a instalar, archivos temporales y los archivos de usuario. Mejor que sobre un poco a que falte, no dejes al sistema invitado asfixiado sin espacio.
Tras esto se crea la máquina virtual... Bueno, más o menos. Lo único que hemos creado es el entorno para poder instalar cierto sistema operativo, pero como tal no hay nada en su interior... todavía.
CONECTA LA ISO DE INSTALACIÓN
El método más común para instalar un sistema operativo en una máquina virtual es simular un CD de instalación mediante imágenes de disco ISO. Si tienes un DVD de instalación real, también lo puedes usar.
Lo primero que debes hacer es montar el CD o DVD de instalación en tu recién creada máquina virtual. Para ello, selecciónala y elige Configuración. Aquí encontrarás muchos apartados con los que puedes jugar más tarde para afinar la emulación del sistema, pero por ahora simplemente dirígete a Almacenamiento.
Aquí VirtualBox debería haberte preparado ya una unidad de CD, DVD o disquetera según en qué sistema operativo y versión esté basada la máquina virtual. En cualquier caso el funcionamiento es el mismo: elige el dispositivo y haz clic en el icono al lado de su nombre para cargar la imagen de disco que quieres montar en su lugar. En mi caso tengo tres imágenes de disco para instalar MS-DOS primero, así que he montado la primera.
Ahora es momento de arrancar por primera vez la máquina virtual.
Ya está lista, ahora a instalar...
Vuelve a la ventana principal de VirtualBox y pulsa Iniciar para que empiece la magia. Si todo ha ido bien, se cargará el proceso de instalación del sistema operativo que has montado en la unidad de CD, DVD, USB o disquetera, y a partir de ese momento simplemente deberás seguir las instrucciones en pantalla.
Desde la barra inferior de la ventana tienes accesos directos para cambiar rápidamente varias opciones relacionadas con la emulación. Por ejemplo, haciendo clic derecho sobre el icono del disquete puedo cambiar la imagen de disco para continuar la instalación de MS-DOS.
Una cosa que debes tener muy en cuenta es la captura del teclado y el ratón. Cuando muevas el ratón o escribas con el teclado dentro de la máquina virtual, VirtualBox captura el teclado y el ratón para enviarlo a la máquina virtual y no a tu PC normal. Esto está muy bien, pero puede hacer que te quedes "encerrado" dentro de la máquina virtual sin poder volver a tu PC. Por ejemplo, si pulsas Alt+Tab lo hace en la máquina virtual y no en tu PC.
Para eso existe la tecla para escapar de la captura, que salvo que la hayas cambiado es generalmente la tecla Control de la derecha de tu teclado. En la parte inferior de la ventana de VirtualBox te lo indica en cualquier caso. Con que pulses esa tecla devolverás el teclado y ratón al PC anfitrión.
Otra opción interesante de las máquinas virtuales es que puedes guardar su estado tal cual, y la próxima vez que continúes usándola, sin tener que esperar a que se cierre Windows o similares. Para ello, lo único que tienes que hacer es elegir Guardar el estado cuando te pregunte al cerrar la máquina virtual.









Comentarios
Publicar un comentario